13.2.05

finalmente

Ante todo, Hola, regresé de mis vacaciones, y no creo que nadie me haya extrañado más de lo que ya me haya comunicado pertinentemente.

y ahora, lo prometido:

"Porque felizmente (pensaba) el hombre no está hecho solo de desesperación, sino de fe y de esperanza; no solo de muerte sino también de anhelo de vida; tampoco únicamente de soledad sino de momentos de comunión y de amor. Porque si prevaleciese la desesperación, todos nos dejaríamos morir o nos mataríamos, y eso no es de ninguna manera lo que sucede. Lo que demostraba, a su juicio, la poca importancia de la razón, ya que no es razonable mantener esperanzas en este mundo en que vivimos. Nuestra razón, nuestra inteligencia, constantemente nos están probando que ese mundo es atroz, motivo por el cual la razón es aniquiladora y conduce al escepticismo, al cinismo y finalmente a la aniquilación. Pero, por suerte, el hombre no es casi nunca un ser razonable, y por eso la esperanza renace una y otra verz en medio de las calamidades..."

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