29.4.05

Capitulo 8

Una mañana de invierno en Oroño siempre es preciosa. Hay sol, hay frío, y hay gente. Hoy no iba a ser distinto. Era invierno, era oroño, hacía frío y había un delicioso sol...

Viniendo del sur, el viento traía un poco más que el frío... bueno, no se, tal vez no sé en que orden irían.. frío, viento y ella. ella frío viento, frío ella viento.. no sé.

Como siempre, majestuosa, imposible de pasar desapercibida. Nada que tenga ese pelo o esos ojos puede pasar desapercibida, y menos con esas formas.
Parecía deslizarse por el boulevard. Sospecho de que algo de culpa habrá tenido en esa frenada que se pudo escuchar en San Luis y oroño.. Pero hay que verla, era un espectáculo en si misma, parada majestuosa, con el viento jugando con su hermosa capa de pelo, tan castaño y boluptuoso como su presencia misma.

No, ella no puede pasar nunca desapercibida

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