1.6.05

Luces, fotocopias, y colores raros

Hoy me reencontré con mis habituales observaciones mundanas.
Venía leyendo en el bondi, como suelo hacerlo, cuando este viene vacío (este, el bondi, eh)
Y cada tanto, no podía dejar de mirar hacía arriba (y hacía afuera, arriba y hacía afuera, de otro modo miraría el techo del colectivo, que tiene bien poco por decir) Y me quedé distraído mirando como el balcón de un lugar puede decir mucho. Desde lo poético hasta lo gavilanezco de levante. Esto último lo confieso, porque mientras miraba este balcón en particular, me quedé mirando que era una mina la que vivía ahí (por lo menos una mina vivía ahí) porque había ropa tendida. Un toallón con algún dibujo entre tierno e infantil, no estoy seguro, pero bien pudo haber sido de Snoopy, Charlie Brown, o algo así. Un par de medias con rayitas, cientos de ellas (rayitas, no medias) de colores, y una bombacha, negra, no muy grande, pero tampoco todo lo pequeña que me hubiera gustado. Le atribuyo, a su dueña, unos... 27 a 32 años, más o menos, sospecho que tiene el pelo castaño más bien oscuro, con ondas, no lacio ni con rulos, pero con unas ondas amplias, de esas lindas, no las que todas las minas odian cuando tienen. Supongo también, que mediría cosa de 1 60, que no es poca cosa. Adivino la posibilidad de que fuera secretaria, con anteojos modernos, pero no con brillitos tornasoles, anteojos de sol, negros, de esos que dibujan un gesto de maldad en la cara.
También me la pinto llegando a su casa, revoleando esa ropa que odia, porque prefiere ponerse un pantalón de jogging, una remera, su enorme bombacha (digo de forma, no de tamaño, no creo que fuera una mina muy grandota que digámos). pantuflas. Eso en días como hoy, que no hace tanto frío. Sino se emponcharía entera, se acomodaría en algún sofá o algo por el estilo a ver tele, si es posible, Los Simpsons. Aunque a veces llega tarde, así que capaz que escuche la radio, y si nada la convence, haga lo que es debido en estos casos: Se prende un pucho, pone un CD de Radiohead (si está muy acelerada, capaz sea de Pink Floyd, pero no siempre pasa) y se ponga a hacer algo para comer. Sencillito, si total estuvo tomando mates con Mariela (su amiga) así que está media con la panza lavada.
Se habrá comido una tortilla de papas, o algo así.
Siente la panza enorme, refunfuña un poco, se fuma otro pucho, pone a cargar el celular, y prepara todo para irse a Dormir, ya son cerca de las doce, así que pone continental, escucha un poco al Plomo (así, con mayúsculas) de Hanglin (con mayúsculas, pero por convención), se lava los dientes, se pone el camisón de invierno, porque seguro que después refresca, en lo que se le enfrían las patas se pone de mal humor, no duerme bien, y después hay que bancarselá todo el día. Escupe el dentrífico, que siempre le termina dando sed que la saca de la cama a la noche, y con el frío que hace.
apaga todo, pone el despertador, suspira, se hace un ovillo y se va a dormir.

Y todo eso pasó mientras yo miraba ese balcón desde el bondi. Es increíble lo relativo del tiempo, no?

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