15.11.05

Lluvia

Trabajaba, como siempre a la noche.
Sin mirar, ví que afuera había un rayo de luz fuerte y rápido.
Obviamente no quise dar crédito a mis ojos.
Y miré hacía afuera, a ver si se repetía
Comenzaron a oírse los primeros ruidos de las ojas secas qeu aún le sobreviven al otoño, rodando por el pavimento. Eso significa qeu el viento dejó de ser un susurro, para convertirse en una voz sostenida.

La lluvia se hizo presente de modo invisible, abrillantando la ruta, casi como un barniz.

entonces fue que la radio dijo "...Alerta Meteorológico..."

Era obvio: La lluvia estaba dispuesta a desquitarse conmigo, vaya uno a saber de que, porque nunca le hice nada.

Cierro todo, termino rápido, y salgo presuros, mi bici, tan naranja como fiel, no me puede fallar.

Tanto que no lo hizo.

Pero dejó que la lluvia me inunde, me acaricie, y se inmiscuya por todo mi cuerpo.
Cada gota parecía dirigida a mi.

Son 5 kilómetros donde el agua se encargó de abusarse de mi, de abrazarme y acariciarme.


No puede ser de otro modo, siempre termino sonriendo de estas cosas, como un nenito, y mi vieja esperandomé con un toallón.


Eso si: no fue la única sonrisa. En el último instante, en el último relámpago, en el último rayo, me pareció ver una sonrisa.

1 comentario:

  1. ayy muuuuy lindo, muy tierno hasta conmovedor...


    pero si no hay tragedia, muerte, sangre no vendo!!
    vas a fundirme

    george rial (firma)

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