24.5.06

hagalo usted mismo!



Que se hace cuando vas andando con tu maravilla mecánica y de golpe sentís un par de cosas: primero, que el volante tira inusualmente hacía tu derecha. Segundo, que hace un ruido raro. Tercero, que se siente particularmente duro todo el andar. Cuarto (y último), pisás el pedal de freno y notás horrorizado qeu este se va hasta el fondo y produce un efecto mínimo sobre la marcha del auto?

En un principio gritás, llorás, pataleás, y pedís por tu mamita. Luego, llegás despaciiiiito hasta tu casa, para notar que se te cortaron todos los tornillos de las campanas de freno. En medio de la oscuridad y un frío inhumano, te tirás debajo del auto para ver que a falta de eso, se te había cortado otro de los tornillos y además de eso, no tenías pastillas de freno de ninguna índole (ok, en realidad son cintas, pero es lo mismo).

Pero como Matías AMA a su auto con todo su corazón, pacientemente hoy se levantó temprano para terminar de desarmarlo y el jueves y viernes reconstruirlo el solito, o con alguna ayuda externa.

Es muy curioso y un poco reflejo de cosas que me pasaron muchas veces en la vida: yo a este auto lo adoro, lo mimo, le doy un montón de cosas. y este miserable parece que no solo no siente lo mismo, sino que se encarga de intentar matarme cada vez que pueda, ya sea provocandomé infartos, úlceras, calvicie acelerada o, este último chiste, de dejarme sin frenos.

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