19.6.06

Chocolatada Tibia

los perfumes son una de esas cosas que realmente me pueden. Soy de los que creen que es imposible "evocar" perfumes. Que quiero decir con esto? yo puedo saber que las rosas huelen riquísimo, y que me gustan mucho, pero si quiero sentir en mi nariz (o en mi mente, por derivación) el perfume, no puedo hacerlo. Puedo recordar voces, canciones, imágenes, etc, pero no los perfumes.
Esto no sería nada, si no fuera por el mágico ingrediente de los perfumes, tienen la habilidad de llevarme a EXACTAMENTE el lugar o situación donde lo sentí, o por primera vez, o por vez más significativa.
Hay perfumes de ciertas novias, que cuando los siento, me tiemblan las patas y se me llenan los ojos de congoja. Hay ciertos perfumes que me hacen acordar épocas feas de mi vida (un perfume de no sé qué que usaba mi vieja cuando me operaron del cuello), etc. Eso siempre me maravillo, porque es como si por un instante eterno, el sentir ESE perfume, me llevar atrás en el tiempo. es mágico, les juro. Capaz les pase, o capaz no. En caso de que les suceda, saben de que hablo, y en caso de que no, no saben de lo que se pierden, es una máquina del tiempo, media errática, y media cruel (porque no siempre los perfumes son de momentos agradables, como ya dije antes).
Como sea, el punto en común entre el título de este post, y mi desarrollo, es que hoy sentí un olor muy cercano a mi corazón de niño, que es el de una chocolatada tibia.
Soy medio cagón a la hora de tomar cosas calientes, porque siento que no le siento el sabor a las cosas, y estoy más preocupado por comer y tragar rápido para no quemarme. (deberían probar las empanadas de carne tibias, (como diría oh no), van como piña, porque se asienta el sabor, y realmente podés disfrutarlo; también son extensivas a las cervezas. Super frías son ricas todas, pero moderadamente frías se le siente mejor el sabor de cada una (lo cual hace que nos demos cuenta que si compramos cervezas horrible,s las super enfriamos, y tomaremos cerveza deliciosa y fría).
El olor de una chocolatada tibia, me arranca de mi situación, y me lleva automatiquísimamente a mis 8 o 10 años, más o menos, viendo tele en mi mesa redonda que ahora tiene Ceci, en la cocina de mi casa de comodoro, con los enormes ventanales, con las cortinas corridas, viendo que pasaba y que no, y probablemente mirando algún dibujito, ya sea por Big Channel o por Cablin (que en esa época se empezaba a poner bueno con Morgado, Molinari, Prol, etc). Mis hermanos, para esa época, estarían muy en secundaria, o cosas así, y yo, bueno, mucho tiempo solo en casa, con mi vieja, o con mi amigo/hermano Jorgito.
Como puñetazo, junto con esta chocolatada que acabo de cenar (ok, cuando me quedo solo en casa, se me da por desordenar un poco mis comidas), acabo de volver exactísimamente a ese momento.

No fallan, los perfumes son siempre así para mi.

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