9.6.06

QEPD

Negra:

Hace 15 años te conozco. Hace 15 años te conocí en el centro cívico de Bariloche, entre un montón de otras negras, capaz que más lindas que vos, pero que seguramente nunca me miraron con esos ojos. Nunca, ni hoy ni jamás me voy a olvidar de como me agarraste el brazo, a mi, un nene de 8 años, cuando jugaba con vos y tus hermanos.
Tampoco me puedo olvidar de la alegría que tenía, de tener una hermosa y pequeñisima cachorra nueva. Mimosa, diva, dormilona y compañera. Negra, negrísima, pequeña, curiosa.
Tu primer casa fue una carpa, y se vé que nunca la olvidaste, porque cada vez que viste una, movías la cola como si te acordaras de tu infancia.
Los mimos eternos, el enorme amor que sentíste por mi, por mis hermanos y por mis viejos. Los celos con los que nos cuidaste, la compañía que nos diste, durante toda esta, tu vida, y gran parte de la mía, no fueron en vano.

Estoy llorón últimamente, pero hoy más que nunca. Ahora si, lloro con todo, me tiembla el mentón, y las lágrimas caen como chorros y cada tanto tengo que parar, porque no doy más de la pena, de dolor y tristeza.

Pero prefiero que te hayas ido, al mejor de los mundos, antes que te quedes acá para sufrir. Toda mi vida me voy a acordar de vos, como la cachorra más flaca, que me agarró un brazo, nunca te vas a ir de mi alma.

No faltará quien diga, que era solo una mascota. Y no faltará oportunidad para que le diga cuan idiota es al creer que una mascota es poco para alguien. Ella estuvo conmigo mucho más de la mitad de mi vida.

Te voy a extrañar a horrores, Candy, negra, o cada uno de tus nombres. Voy a extrañar la felicidad genuina con la que me movías la cola cada vez que me veías. Voy a extrañar el enorme amor que sentías por mi cada vez que te hacía upa o te daba de comer.

La felicidad para vos, en términos humanos podía medirse en cosas sencillas, una cama, un mimo y comida.

Y creo que lo comparto. Porque vos ufiste felicidad, en mucho sentidos. Vos me dabas la felicidad de darme tu amor incondicional y no me pedías nada a cambio.

Si la mitad de la gente que conocí y amé fuera tan solo un poco como vos.

Adios negrita hermosa, negra, Candy. Te voy a extrañar, y tu vida, no fue en vano, al menos no si sé que me duele tanto que no estés.

3 comentarios:

  1. Por lo que acabo de leer, veo que la querias muchisimo, y mas.

    No son solo mascotas, son seres que nos dieron todo su amor, aprendimos gracias a ellos sobre lo simple que es una caricia, una mirada.

    Ellos entienden, ellos sienten mucho mas de lo que nosotros pensamos.
    Pero mantenela asi viva en tu alma.

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  2. Me dajaste un nudo en la garganta, y casi me largo a llorar...

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