29.5.08

Cambios.

Sucede lo siguiente, hace unos años, algo en mi trató de que otro algo cambie en mi. Trató, por instinto de autoconservación, que deje de sufrir.

Pero que pasa... como siempre, las soluciones drásticas no siempre son las mejores, justamente por eso, drásticas.

Las revoluciones no suelen ser exitosas, siempre dejan tanta gente afuera como quieren incluir, así que bien, hoy por hoy, estoy más convencido que nunca en las evoluciones más que en las revoluciones.

Esa parte de mi dijo, palabras más, palabras menos, que desde ese mismísimo día, yo no iba a sufrir más ("paaaaare de sufrir" -con acento brazuca y todo).

Esa parte decidió que estaba harta de verme mal, de que sufra.

Que hizo?

Me puso una enorme caparazón.

Pragmática 100%, así es muy fácil. Uno no sufre más, garantizado.

Pero tiene un pequeño corolario: uno también deja de sentir.

Creo que fueron cerca de 4 largos años así.

Largos, eso lo digo ahora. Durante esos años, creo que me sentí muy bien.

Pero tal vez es un poco como algunas drogas, sospecho (porque no probé ni pienso hacerlo), que es lo mismo que la merca o la heroína. Es una gran euforia e indestructibilidad, pero de un momento a otro, el efecto pasa, y se viene el bajón. Una tristeza que no conoce límites, y un dolor que no todo el mundo se banca.

Yo no me lo banqué.

Que no me banqué?

Ni el dolor ni la tristeza.


Levantarme un buen día a la mañana, como siempre, saludarme al espejo, pero esta vez, algo había cambiado, estimo que para siempre: No me reconocí.

Si, obvio, era yo, no podría dejar de serlo. Pero no, no era yo.

Yo no era eso que estaba ahí. Yo no era esa distancia, ese desapego, esa frialdad, esa intransigencia (peor que amores y odios). ESO, eso, no era yo.

Decidí hacer una enorme serie de cambios en mi vida (y creo que algunos anteriores, venían por ese lado, pero bueno, mi mente trabaja a ritmos que yo suelo desconocer: me venía preparando para lo que se venía).

Hice distancia y acorté distancias de las cosas que me unían y separaban de ser quien quiero ser.


Que quiero ser?

No sé. Pero saber que definitivamente NO lo que venía siendo me parecía un inicio bastante prometedor. Al menos tenía una certeza, que era lo que no quería.


Entonces, de un tiempo a esta parte me encuentro a mi mismo, batallando para ser alguien que me guste, a quien pueda sonreírle a la hora de mirar al espejo.

Que eso se refleje más allá del espejo. Que eso se refleje en la sonrisa de la gente que me mira y me quiere, que eso se refleje en que los días transcurran más fácilmente, más armónicamente, más placenteramente, más llenos de amor, alegría e incluso odios y rencores. pero que fluyan, se equilibren, se sientan bien.


Debido a una situación en la que me encuentro, en la que no sé que va a pasar, sentí que era el momento en que iba a poner a prueba las cosas que venían pasandome. Que voy a hacer? ese engranaje del que me estoy alejando? o ese tipo extremadamente (al borde del pateticismo) sensible que le duele hasta que lo miren?.

No sé que voy a hacer. Pero si sé que es lo que hice.

Antes, me hubiera tirado de cabeza a una pileta de la cual todo me indicaba que estaba vacía, y solo mi mente, mi alma o mi corazón me daban a entender que tenía que tirarme, total romperme la cabeza contra un fondo seco, era siempre más digno que quedarse cruzado de brazos.

Error, no es así.

Ser suicida no es ser noble, es eso, ser suicida.

Después, posiblemente me hubiera sentado a analizar hasta la más mínima variable, sin dejar escapar ninguna, casi elaborando fórmulas matemáticas para descifrar el cociente de compatibilidad respecto al color de sus ojos y mi altura.

Peor error: entre ser un paranóico obsesivo y un suicida, me quedo con el suicida, al menos el siente, el paranóico solo sufre por su propia cabeza. Si vas a sentir, al menos que sea por algo más que vos mismo.

Opción actual?

Cautela. Ni más ni menos. Que sencillo no? puede ser. Pero para mi no lo fue nunca.

Entiendan, (aunque sospecho que ya lo saben), las cosas no son tan sencillas para mi.

Lo que ustedes ven como algo sencillo, es un gran esfuerzo para mi. Y lo que ustedes ven como un enrosque innecesario, tortuoso y complicado, se trata de mi manera de respirar. No puedo evitarlo. O mejor dicho, estoy tratando de evitarlo, pero no siempre puedo.

Así que bien, acá me tienen, orgulloso por el tan tan sencillo hecho de que a la vista de algo que considero un peligro (que no tendría por que serlo), en vez de levantar un muro inexpugnable, que impida daños, pero que también me prive de sentir, de acercarme, de emocionarme, de enojarme, de querer, por fin, puedo decir que hice algo inteligente: tomé distancia

Distancia como la de los boxeadores, que están lo suficientemente cerca para pegar, como para evitar un golpe. Distancia prudencial.

Si, ok, suena violento, pero dejen de lado la violencia de la metáfora, y piensen en la sabiduría de esa situación (no de mi metáfora, claro).



Será por eso que hace un par de días que estoy sonriente, será por eso que me siento bien, será por eso que tengo tanto sueño pese a todo, y será por eso que mañana es mejor.

1 comentario:

  1. tenías razón
    y me cambié al blogger
    es menos transitado que el fotolog, así que ahora SI por fin tengo la sensación de escribir en el aire.
    lo de cambiar y eso
    te tocó la puerta el escepticismo?
    pasa
    pelealo
    total, para esclerosarte te sobran años
    (por favor, haceme un comentario, me siento 100% out de la comunidad blog)

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